PlayStation 5: ¿de verdad es necesaria en 2020?

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¿De verdad es necesaria la PlayStation 5 en 2020?

2020 será el año de la nueva generación de PlayStation. La PS5 vendrá cargada de novedades y mejoras, pero ¿son suficientes para desprendernos de la que será su hermana pequeña? ¿Es demasiado pronto para cambiar de generación?

Por Guille Galindo  |  17 Abril 2019

Los rumores ya han sido confirmados, y PlayStation 5 es una realidad. O mejor dicho, lo será en 2020. La noticia ha sido recibida con la expectación que se merece. Al fin y al cabo, Sony ha logrado con PlayStation un público fiel que ha acompañado a la consola desde sus inicios. Todo lo que salga de la marca PlayStation, aunque luego no termine de convencer como la PlayStation Classic, tendrá en vilo a millones de personas. Sin embargo, esto no quita que algunas decisiones de Sony puedan causar controversia o, al menos, debate. Y, personalmente, la PS5 me parece una de ellas. ¿Estamos preparados ya para una nueva generación o es demasiado pronto?

La nueva generación ya está aquí: PlayStation 5 verá la luz en 2020.
La nueva generación ya está aquí: PlayStation 5 verá la luz en 2020. Shutterstock

En una entrevista a Wired, Mark Cerny, el hombre clave de PlayStation, ha desvelado en qué están trabajando para la videoconsola, que saldrá a mediados de 2020 si todo va según lo previsto. Tanto el gamer más profesional como el chaval al que le acaban de comprar una PlayStation coinciden en tres puntos fundamentales que marcan la diferencia:

  • Tecnología 'ray tracing'
  • Gráficos 8K
  • Retrocompatibilidad

La tecnología 'ray tracing' forma parte de la GPU de la familia Navi de Radeon y nos acercará al hiperrealismo, tanto a nivel de imagen como de sonido. La posibilidad de soportar gráficos 8K termina de completar una experiencia que se antoja única, mientras que, si bien es cierto que se mantiene el lector de disco físico, este al menos será retrocompatible con los juegos que hay en el mercado actualmente.

Ya no estamos en 2006, sorprender a la gente será difícil

A priori, son tres buenas noticias, pero estamos en las mismas. ¿Son tan buenas como para decir adiós a la PS4? El 'ray tracing' sí parece que vaya a revolucionar el mundo de los videojuegos, pero en lo que respecta al 8K, todavía puede ser pronto. Muchos usuarios ni siquiera tienen televisión 4K, e incluso muchos juegos tampoco han dado el salto a esa calidad, como podemos ver en la PS4 Pro, que ha dejado alguna duda que otra en su funcionamiento en 4K. Por tanto, tener la opción de soportar 8K es más una muestra de potencia de cara a la galería que una verdadera necesidad para los usuarios.

Por último, está el tema de la retrocompatibilidad. Un gran acierto si no fuera algo que ya vimos con la PS2, y que sin venir a cuento nos privaron en las ediciones posteriores. Además, la mayoría han pedido que la retrocompatibilidad fuera con todos los juegos de PlayStation, no solo con los de PS4. Es decir, que pudiéramos jugar al 'Castlevania: Symphony of the Night' de la PS1 en la PS5. Una utopía ideal que no se va a cumplir.

Sabemos que la nueva PS5 seguirá teniendo discos físicos, pero todavía no hay noticias sobre el mando.
Sabemos que la nueva PS5 seguirá teniendo discos físicos, pero todavía no hay noticias sobre el mando. Shutterstock

¿Será esto suficiente para dejar de lado la PlayStation 4 desde la fecha de lanzamiento, más aún teniendo en cuenta que habrá un proceso lógico de transición en el que los juegos seguirán saliendo en ambas plataformas? Si nos basamos meramente en la temporalidad con la que sale cada nueva generación, el cambio de la PS4 (que se lanzó en 2013) a la PS5 tendría sentido, pues ya transcurrirían 7 años entre una y otra. Para poner en contexto, así fueron todas las evoluciones de PlayStation:

Sin embargo, en todos estos procesos el cambio de generación estaba más que justificado, sobre todo hasta llegar a la PS3, porque la tecnología avanzaba a un ritmo vertiginoso y las nuevas consolas recogían esta diferencia entre una etapa y otra. Ahora hemos alcanzado niveles extraordinarios con la PS4, y parece que solo se puede luchar por llegar a la excelencia en gráficos, rendimiento y sonido. Para los más exigentes y amantes de los cambios tecnológicos es perfecto, para el resto quizás algo innecesario. De todos modos, esperaremos a 2020 para comprobar si hay más escépticos de los que Sony pueda imaginar, o todos caen rendidos ante la nueva PlayStation.

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