Review MacBook Pro 2018 i9 de Apple

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Análisis MacBook Pro 2018: Apple intenta redimirse con los profesionales

La última iteración del portátil más famoso de Apple no funcionó como la compañía esperaba: la Touch Bar no deslumbró a desarrolladores que querían más potencia y más puertos, amén de un problemático teclado. Apple intenta redimirse ahora con una actualización de mitad de ciclo que va algo más allá de una mejora de especificaciones, pero que no termina de solucionar muchos problemas y añade otros.

Por Diego López García  |  25 Julio 2018

Cuando Apple presentó a primeros de 2006 el MacBook Pro original, consiguió meterse en el bolsillo tanto a profesionales como particulares con un portátil revolucionario: delgado, ligero, y potente. Desde entonces, la compañía ha ido actualizando uno de sus productos estrella para hacerlo más delgado, más ligero y más potente. Apostando por algunas revoluciones contra corriente, como retirar la unidad óptica en un movimiento que anticipó su generalización absoluta, todas las revisiones han ido conquistando a crítica y usuarios por igual... Hasta 2016. La última revisión del portátil profesional de Apple no gustó a todos: el más delgado y ligero llegó esta vez con algunos compromisos: no tanta potencia como se esperaba, una reducción drástica e inesperada de puertos, y un teclado ultra plano que pudo sorprender en el MacBook original pero que no entusiasmó a los profesionales. A cambio, una barra táctil que se prometía revolucionaria pero que, pasados los años, no pasa de ser un complemento curioso pero cuya utilidad es más bien limitada y para nada imprescindible.

Apple nunca suele reconocer sus errores, y cuando apuesta por algo lo hace hasta el final. Por eso, dos años después de su lanzamiento, la firma de Cupertino acaba de actualizar sus MacBook Pro con unas mejoras que podrían calificarse de mitad de ciclo: no se trata de una simple mejora de especificaciones técnicas, pero el portátil mantiene su diseño y casi todos sus fallos y aciertos intactos.

Las novedades del nuevo MacBook Pro

Lo cierto es que este tipo de actualizaciones no son frecuentes en la firma de la manzana. Entre un Mac y su completa revisión, Apple suele limitarse únicamente a renovar procesadores, mejorar RAM y capacidades de memoria. Este nuevo MacBook Pro, aunque mantiene el diseño del original, sí incorpora algunas novedades extra, que son básicamente tres:

  • Pantalla True Tone: la pantalla del MacBook Pro ya era excepcional, pero Apple suele ir incorporando mejoras que ya testó en el iPad o el iPhone. En esta ocasión, la pantalla del nuevo MacBook Pro incluye True Tone, unos sensores capaces de detectar la luminosidad ambiente y ajustar la temperatura del color de la pantalla más cálido o frío. Una función curiosa pero poco útil para profesionales, en especial fotógrafos, diseñadores y profesionales de vídeo, que la desactivarán para obtener el color más fiel en sus producciones.
  • Teclado mariposa de tercera generación: Apple mantiene su polémico teclado "mariposa" en este MacBook Pro aunque asegura que "es más silencioso" en esta actualización. En realidad, lo que Apple ha hecho es añadir una membrana de plástico a las teclas para protegerlas de la suciedad que tantos problemas les causaba en anteriores equipos lo que, de paso, las hace más silenciosas. Por lo demás, el nuevo teclado es el mismo.
  • Chip complementario T2: Apple ha sustituido el chip T1 de los anteriores MacBook por uno nuevo que ya vimos en el iMac Pro. El nuevo T2, además de gestionar la Touch Bar y Touch ID, se encarga del controlador de audio, SSD y de Siri. Ahora, por primera vez, el MacBook Pro reconoce y responde a la llamada de "Oye, Siri".

El MacBook Pro 2018 incluye algunas mejoras menores más interesantes, como por ejemplo que los cuatro puertos son ahora Thunderbolt 3 (antes sólo lo eran dos), o la posibilidad de conectar hasta dos monitores 5K y el soporte para eGPU, que agradará sobre todo a aquellos editores de vídeo que más intensivamente utilicen el MacBook Pro.

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Una de las críticas a las que Apple tuvo que enfrentarse con los anteriores modelos de 2016 era la imposibilidad de ampliar a 32 Gb de RAM, algo que muchos otros portátiles de la competencia ya ofrecían. La respuesta de los desarrolladores fue que era imposible incorporar 32 Gb de RAM sin comprometer la duración de la batería. Y es que, como hemos dicho, Apple lleva toda la vida empeñándose en hacer productos cada vez más delgados y ligeros, aunque esto suponga, en algunas ocasiones, sacrificar la potencia. En esta revisión, Apple ha apostado por memorias DDR4 y aumentar la capacidad de la batería para dar soporte a esos 32 Gb, manteniendo las mismas horas de batería útil. Pero más batería deja también algo de menos espacio a la ventilación, el otro gran talón de aquiles de este Mac.

De sobra conocida es la polémica que ha rodeado al sobrecalentamiento de estas máquinas y el throttling (la limitación de la frecuencia del procesador cuando la máquina se sobrecalienta). Varios youtubers descubrieron que el nuevo MacBook Pro, en particular el modelo con el chip i9 de Intel, tenía peor rendimiento que los modelos con i7 del año anterior. La explicación era sencilla: en tareas de alto rendimiento como codificar vídeo, la máquina se sobrecalentaba y Apple, antes que encender los ventiladores, rebajaba el desempeño del chip. Al final, la compañía desveló que se trataba de un bug que ya ha solventado por software. No nos vamos a extender en tests pero, aún con algo de throttling, el MacBook Pro no sólo es muy rápido, también es tremendamente silencioso o liviano.

CaracterísticasMBPro 15" más baratoMBPro 15" más caro
Dimensiones34,93cm x 24,07cm x 1,55 cm34,93cm x 24,07cm x 1,55 cm
Peso1,83kg1,83kg
ProcesadorIntel Core i7 6 núcleos a 2,2 GHz (Turbo Books 4,1 GHz) 9 MB caché nivel 3Intel Core i9 6 núcleos a 2,9 GHz (Turbo Books 4,8 GHz) 12 MB caché nivel 3
Memoria16 GB DDR4 a 2.400 MHz32 GB DDR4 a 2.400 MHz
Capacidad256 GB SSD4 TB SSD
GráficosRadeon Pro 555X con 4 GB de memoria GDDR5Radeon Pro 560X con 4 GB de memoria GDDR5
Precio2.799€7.959€

Aquí cada uno tendrá su opinión y dependerá, sobre todo, de para qué uses el portátil y cuánto lo utilices en portabilidad. Si lo tuyo es el gaming tal vez no sea éste el modelo que necesitas. Pero como usuario del MacBook Pro i9 desde hace algunas semanas he de decir que ofrece una potencia increíble para el peso y el espacio que ocupa. Por apenas 450 gramos más que el MacBook, la versión Pro ofrece una velocidad de varios órdenes de magnitud mayor. Personalmente, me parece el equilibrio justo entre potencia y portabilidad que Apple estaba buscando. Prefiero tardar 5 minutos más en renderizar un vídeo a cambio de tener una experiencia de trabajo tan portátil y, sobre todo, silenciosa. Pero insisto en que es una opinión personal, y comprendo que habrá otros usuarios que valoren más esos minutos ahorrados antes que el peso.

A vueltas con Touch ID y la Touch Bar

Dos de los principales valores diferenciales de este MacBook Pro con el resto de la gama de portátiles de Apple y de la competencia son dos tecnologías: Touch ID y la famosa Touch Bar. Como tal, los nuevos MacBook Pro apenas introducen novedades en este campo (la Touch Bar también es true tone, pero mi capacidad visual no llega a discernirlo) y son dos elementos que ya estaban presentes en el modelo de 2016. Sin embargo, hace dos años prácticamente ningún software soportaba estas tecnologías, por lo que la experiencia ha cambiado mucho en estos dos años.

El soporte de la Touch Bar ha sido asombrosamente alto. A lo largo de estos dos años casi todas las apps han ido actualizándose para personalizar la Touch Bar en mayor o menor medida. Y, ciertamente, se ha convertido en un elemento más útil que hace dos años, sobre todo si haces trabajos que utilizan muchos botones como edición de imágenes o vídeo. El problema es que mi forma de trabajar con el MacBook Pro (y cualquier dispositivo) es mirando casi exclusivamente a la pantalla. La mayoría de las veces ni siquiera me acuerdo que la Touch Bar está ahí (alterno el trabajo con un iMac y un MacBook Pro).

La Touch Bar del nuevo MacBook Pro ya no es una novedad pero sigue sin ser realmente útil.
La Touch Bar del nuevo MacBook Pro ya no es una novedad pero sigue sin ser realmente útil. Apple

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Otro caso distinto es el de Touch ID. La tecnología en este caso sí es mucho más útil y no requiere estar pendiente del teclado (te acabas acostumbrando a dónde está el sensor). El gran problema, aquí, es que macOS apenas lo utiliza. Cuando encendemos la máquina por primera vez nos pide contraseña y, cuando estamos realizando muchas tareas que requieren permisos, sigue pidiéndonos la contraseña en lugar de utilizar Touch ID. Es, desde luego, una ocasión perdida de convertir algo especialmente interesante en realmente útil. Durante estos dos años Apple apenas ha modificado la utilidad de Touch ID, que podría dar mucho más de sí con mejoras en el software.

El MacBook Pro se está quedando atrás: nuestra lista de deseos

La realidad es que el MacBook Pro sigue siendo un portátil sobresaliente, pero se intensifica el sentimiento de dejadez de Apple sobre sus propios productos. Es, sin dudas, el mejor portátil que un profesional puede adquirir pese a su precio, pero queda lejos de ser esa máquina puntera que sorprendía y que todos intentaban copiar. Es más, el peor enemigo de Apple es la propia Apple. Si ya hemos visto cómo ha tardado en incorporar mejoras como True Tone, al próximo MacBook Pro le hacen falta sorpresas para seguir destacando, algunas de las cuales ya hemos visto en sus competidores u otros productos de la propia Apple:

  • Face ID: El sistema de reconocimiento facial del iPhobe hubiera arrasado en un MacBook Pro. En el iPhone me sigue pareciendo peor método de autentificación que el táctil, porque muchas veces no estás mirando directamente a la pantalla. En el ordenador, sin embargo, esto no sucede. Windows Hello es tremendamente útil y rápido a la hora de desbloquear la Surface y Apple ha tenido un año para madurar la tecnología de Touch ID. Sin embargo, ha decidido no incluirla en esta revisión del MacBook Pro y reservársela para los nuevos iPhone y, seguramente, nuevos iPad. Porque Apple parece tener claras las preferencias, y el MacBook Pro no está al principio de su lista.
  • Pantalla OLED: Las pantallas OLED son tremendamente caras de producir, pero también lo eran al principio las pantallas Retina y el MacBook Pro fue el primer portátil en tenerlas. Apple ya no parece interesada en innovar en una de sus máquinas más caras y de más alta gama. Porque ya es posible encontrar portátiles con pantallas OLED en el mercado.
  • Sin bordes: El iPhone X ha sido el modelo a seguir por toda la competencia que ha ido reduciendo hasta desaparecer los bordes de las pantallas. En un portátil ciertamente no necesitamos tanto nivel de minimalismo (y especialmente no necesitamos el famoso notch), pero el MacBook Pro podría albergar una pantalla sensiblemente mayor si se quitaban bordes innecesarios. O eso o reducir sensiblemente las dimensiones de la máquina. Aquí, de nuevo, la competencia empieza a tomar distancia sobre Apple, que una vez más llevará esta innovación antes al iPad que al MacBook Pro.

Y sin embargo, Apple puede seguir durmiéndose...

El nuevo MacBook Pro no es el portátil que esperábamos de Apple. Apple tenía capacidad suficiente para incorporar novedades que ya está aplicando en otros productos, y sin embargo se reserva para más adelante. Pero, seamos sinceros, Apple todavía puede permitírselo. No es que sea un abandono de esta categoría, es que estamos ante un mercado mucho menos competido que el de los smartphones, donde las novedades se suceden a una velocidad mayor. El MacBook Pro de 2018 continúa siendo el mejor portátil para trabajar, aunque cada vez sea menos perfecto. No es un dispositivo al alcance de todos los bolsillos, pero tampoco es un aparato que sea necesario para todas las tareas. Ofrece más potencia de la que el usuario promedio necesitará nunca.

Por último, ¿te interesa actualizar? Una vez más, depende. Es difícil conocer las intenciones de Apple y cuándo llegarán nuevos modelos con novedades sustanciales, pero viendo el historial de la compañía no los esperaría antes de dos años. Ni la Touch Bar ni Touch ID son motivos suficientes para adquirir este nuevo dispositivo. Si lo que necesitas es potencia, adelante. Si te sirve con lo que ya tienes, mejor esperar.

8,5
El MacBook de los últimos años llega más potente y con algunos retoques menores. Aunque Apple podría ofrecer mucho más, sigue siendo el portátil indispensable para profesionales.

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