Twitter se ha convertido en la red social del odio

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Twitter es la red social del odio, y ya no hay vuelta atrás

Spotify, Facebook, Google y Apple se han unido para, por fin, suspender las cuentas del ultraderechista, homófobo y racista Alex Jones. Hay una red que no lo ha hecho: Twitter. La red social favorita de Donald Trump se ha convertido en un lugar turbio para discutir y difundir un discurso del odio. Oficialmente, Twitter dice estar preocupada. Por detrás, se beneficia de estos trolls, empezando por el Presidente de los Estados Unidos.

Por Diego López García  |  07 Agosto 2018

Alex Jones es un presentador estadounidense que simboliza el movimiento de la "alt-right" o derecha alternativa. Comenzó con un programa de radio pero ha conseguido montar todo un imperio entorno a su marca personal, Info Wars, un medio que ha destacado por promover teorías conspiranoicas de lo más variado. Homófobo, antisemita, antiislamista, y acusado de acoso sexual, Jones ha ido cultivando una base de fans que se cuenta por millones. Pero no ha sido hasta la llegada de Donald Trump al poder cuando ha conseguido salir de esa esquina en la que estaba relegado. Porque Trump ha reconocido ser fan suyo y ha dado voz a sus majaderías, algo que ningún otro republicano se había atrevido a hacer en público durante todo este tiempo.

Este lunes, y tras varios meses de presión popular, Spotify, Apple, Google y Facebook han suspendido al unísino las cuentas de Alex Jones en sus redes sociales, eliminando sus vídeos y podcasts, alegando "violación de los términos de servicio" de la plataforma. No cabe duda que las cuatro multinacionales habían pactado dar este paso juntas para, de esta forma, no ser objeto único de críticas de censura y llamadas al boicot por parte de Jones y su séquito. El presentador, como era de esperar, está haciendo caja contra ellas. Las acusa de haber tomado partido político y de ser un objeto del Gobierno Chino para evitar que el partido de Donald Trump gane la próximas elecciones. Recordemos que este noviembre se vota para renovar el Congreso y parte del Senado.

Si entre la lista de empresas que han decidido cortarle las alas a Alex Jones echas en falta a alguien, no estás solo. Twitter ha sido la única gran plataforma que todavía mantiene a Jones e Info Wars. Ha sido además el medio preferido por Alex Jones para criticar la "censura" que vive y promover más teorías conspiranoicas a través de Periscope, también propiedad de Twitter. ¿Por qué? Oficialmente, Twitter dice que el presentador aún no ha violado ninguna de sus normas y, si en un futuro lo hace, tomará medidas. Por supuesto, como en el caso de las otras redes, las normas están para ser interpretadas, y no hay duda que Jones ha utilizado Twitter para promover discursos de odio.

Pendientes del Presidente Trump

El caso de Alex Jones vuelve a suponer un quebradero de cabeza para una red social que no termina de despegar ni en usuarios ni en rentabilidad, comparada con productos rivales que van como un tiro. Para muchos, el problema de Twitter es el odio, el acoso, y la falta de respeto que se ha apoderado de la red social. No han sido pocos los famosos e influencers (estadounidenses y también españoles) que han decidido abandonar Twitter cansados de recibir insultos o, peor aún, perder trabajos cuando haters se han dedicado a remover y descontextualizar su pasado.

El gran problema para Twitter tiene, sin embargo, un nombre: Donald J. Trump. El 45 Presidente de los Estados Unidos asegura haber llegado al poder gracias al pájaro azul, donde puede lanzar su mensaje sin el filtro que, según él, le imponen las "fake news" que distorsionan su mensaje. Lo que pasa es que su mensaje destila odio y mentiras el 80% de las veces. En Twitter Trump carga sin reparos contra los que le acusan de haber pactado con los rusos, insulta a cualquier famoso que tiene la osadía de criticarle como Meryl Streep o carga abiertamente contra los jugadores de la NFL que se arrodillan contra el himno para protestar por el racismo.

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Sobre el papel, Twitter lo tendría fácil: suspender la cuenta del hombre más poderoso del mundo. Hacerlo, ya es otra cosa. Es difícil prescindir de la persona que te otorga la mayor publicidad gratuita que te pudieras imaginar, aunque te destroce la imagen. Y mientras Twitter no se atreva a tocar a Donald Trump tiene muy difícil hacer algo contra los otros célebres trolls que pululan su ecosistema. Porque si banea a Jones, por qué a Jones sí y a Trump no cuando, muchas veces, sueltan burradas de similar calibre.

Twitter se ha convertido una herramienta de odio y mira para otro lado

¿Hay vuelta atrás? ¿Tiene Twitter remedio? No lo parece. Con el tiempo, Twitter se ha ido convirtiendo en la serpiente de Hidra y, cada vez que se intenta amputar un pequeño problema, dos más grandes aparecen. Los movimientos de la compañía, en ese sentido, han sido muy tímidos: mejorar sus algoritmos para intentar detectar bots rusos y quitar de tu número de seguidores cuentas falsas o baneadas. Poco más. Mientras, y con la ayuda de parte de la comunidad de reddit, Twitter se ha ido transformando en una herramienta arrojadiza de polémicas, mentiras e insultos.

Twitter tuvo este lunes que aguantar el chaparrón. Recibió críticas a diestro y siniestro por no seguir los pasos de Spotify, Apple, Google o Facebook contra los discursos del odio. Pero, ya en martes, la red social empezó a recibir con los brazos abiertos a todos esos conspiranoicos con ganas de marcha que habían sido expulsados de su competencia. Porque no hay mal que por bien no venga.

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