¿PS5 Pro y nueva Xbox Series X/S en 2023? ¿PS5 Pro y nueva Xbox Series X/S en 2023?

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¿De verdad pretenden sacar una nueva versión de PS5 y Xbox Series X cuando la gente no ha podido comprar aún la normal?

Aunque las nuevas versiones prometen algunas mejoras (no muy impactantes), lo que los usuarios realmente quieren es poder acceder a los modelos originales de las consolas de novena generación, donde la falta de stock sigue vigente.

Por Adrián Tomé  |  31 Mayo 2022

No nos extraña que Sony y Microsoft tengan en mente lanzar versiones Pro o mejoradas de sus consolas de última generación. Al final, es una estrategia repetida con el paso del tiempo. Más sorprende que las primeras filtraciones y rumores apunten a 2023 y 2024 como la fecha de lanzamiento de las nuevas PS5 y Xbox Series X.

Aunque los rumores siempre hay que cogerlos con pinzas, el insider que se ha encargado de dar la información no es cualquiera. Se trata de Tom Henderson, uno de esos profesionales del sector a los que prestas atención cuando habla. Él fue el primero en filtrar aspectos del esperadísimo 'GTA VI', y ahora ha hecho lo propio con las consolas en las que podremos jugar a lo último de Rockstar.

Al margen de la fecha aproximada, Henderson asegura que estas versiones mejoradas contarían con 8K a 120 Hz (cosa que ya es posible con las versiones actuales) y una GPU equivalente a la AMD RX7700XT, una de las mejores del mercado. Estas son dos características que incluirían los nuevos modelos, pero se esperan más.

La noticia de las versiones Pro, al contrario de lo que sucedió con otras generaciones de consolas, no ha sido recibida con los brazos abiertos. Ya han pasado casi dos años (ahí es nada) desde el lanzamiento de PS5 y Xbox Series X, y sería lógico pensar en la versión Pro cuando cumplan cuatro o cinco, justo a la mitad de la vida de cada generación. La diferencia con respecto a consolas anteriores es que mucha gente todavía no ha podido hacerse con una debido a los problemas de stock. Y mientras, Sony y Microsoft pensando ya en nuevos modelos...

Pero, ¿quiere alguien que salgan las versiones Pro tan pronto?

Ya sea por la crisis de los semiconductores, por la paralización de la pandemia, o incluso por la guerra de Ucrania, como dice Sony, lo cierto es que las dos grandes rivales han compartido ineficacia a la hora de generar suficiente stock para satisfacer la demanda.

Ahora la situación está algo mejor, y al menos se pueden comprar a cuentagotas si tenemos suerte de que la tienda en cuestión acabe de reponer. Hace unos meses, lo único que podías hacer era reservar un número en la cola virtual, y esperar hasta que sonara la flauta.

Solo con esto tenemos claro que se trata de una decisión bastante polémica por lo precipitada de la misma, pero la sensación de que PS5 y Xbox Series X se están quedando en tierra de nadie no acaba ahí. Muchos de los grandes juegos anunciados para esta generación se han retrasado. Microsoft en concreto no ha sacado prácticamente ningún exclusivo desde 2020. De los títulos que han salido, casi todos lo hacen también en la anterior generación de consolas, no parece que tengan prisa por dar el salto y olvidarse de la generación anterior que sigue vendiendo bastante bien.

Así mismo, aún estamos muy lejos de que salga un juego que aproveche al máximo las funciones de las nuevas consolas, un pico de calidad que históricamente suele alcanzarse en el tramo final de desarrollo. El problema es que, meses antes de que Xbox Series X y PS5 vieran la luz, se nos aseguró que el desarrollo para esta generación era mucho más sencillo, pudiendo exprimir su capacidad mucho más y mucho antes.

De momento ni siquiera le están sacando partida a las funciones del DualSense de PS5 (Astro Bot y Gran Turismo 7 aparte) ni estamos teniendo juegos que funcionen en 4K 60 fps estables en ninguna de las dos consolas. El 8K parece algo muy lejano todavía, especialmente en los videojuegos, y si esa es la mayor ventaja de rendimiento, no parece una mejora muy deseable. Veremos si en esta generación sale algún juego que explote el 8K, pero definitivamente no será pronto.

Por otra parte, tenemos el asunto de los servicios de suscripción. El Game Pass de Microsoft está provocando una verdadera remontada para la empresa que no parecía estar en la misma liga que Sony y Nintendo. La propia Sony va a sacar el próximo 23 de junio su reestructurado servicio de suscripción con un catálogo ampliado de juegos de varias generaciones.

Hay que decir que la oferta de Sony no está despertando pasiones, por ser inferior y más cara a la de Microsoft y por no ser capaces de hacer los juegos de PS3 compatibles sin juego en la nube después de haber prometido que PS5 iba a ser retrocompatible. En el otro bando, es importante destacar que el Game Pass también está disponible para PC, donde tiene una buena cantidad de usuarios.

En ninguno de los dos casos tener la versión Pro cambia nada. De hecho, en el Game Pass de Microsoft ni siquiera necesitas la consola para jugar. El Game Pass vende mucho, pero difícilmente justifica la compra de una versión mejorada de la Series X, cuando la Series S (versión de la consola sin lector de discos) se está vendiendo mejor precisamente por eso, porque los juegos físicos ya no son para todo el mundo.

La Series S es una versión más pequeña, que no llega a 4K (se queda en 1440p) y que no tiene lector de discos, pero también es mucho más barata La Series S es una versión más pequeña, que no llega a 4K (se queda en 1440p) y que no tiene lector de discos, pero también es mucho más barata, imagen de sustitución
La Series S es una versión más pequeña, que no llega a 4K (se queda en 1440p) y que no tiene lector de discos, pero también es mucho más barata Microsoft

Teniendo todo esto en mente ¿qué sentido tiene sacar una versión más potente de esta generación? No parece que una consola mejorada vaya a aportar absolutamente nada por ahora. Solo hay una respuesta posible, que las empresas quieran sacar algo más de dinero, vendiendo una versión más cara a la gente que todavía no haya sido capaz de comprarla.

Ni Sony ni Microsoft han querido decir nada sobre esta filtración, lo que hace más probable que sea cierto. Las versiones Pro de la anterior generación también salieron tres años después de la consola, por lo que tiene sentido el timeline de las compañías. Sin embargo, PS4 Y Xbox One nunca tuvieron problemas de stock, pudieron disfrutarse desde el minuto 1. Definitivamente, no se cumplían tampoco el resto de circunstancias mencionadas.

Por todo esto, se hace difícil esperar con ganas estas revisiones de las consolas de novena generación. En un mundo idílico, ambas compañías se centrarían en solucionar los problemas que tenemos ahora y dejar las consolas Pro para más adelante, pero los calendarios que manejan los inversores son como son. Es posible que nos terminemos encontrando con una situación en la que sea más fácil comprar una PS5 Pro que una PS5, si los problemas de stock no se resuelven a lo largo de 2022 y Sony y Microsoft optan por centrar sus recursos en las últimas versiones. Lo que son estos tiempos.

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